La creciente cantidad de suicidios en Santiago del Estero vuelve a encender una alarma profunda y dolorosa. Solo en 2024, 106 personas se quitaron la vida en la provincia, que registró una tasa por encima del promedio nacional, mientras que en la última década se contabilizaron 1.137 víctimas. A estos números se suman, de manera preliminar, al menos 47 casos detectados durante 2025. Un fenómeno complejo que interpela al Estado y a toda la comunidad.

