La detención de un conocido dueño de gimnasio en Santiago del Estero destapó una trama de violencia que excede el ámbito privado. Denuncias por agresiones físicas, amenazas, extorsión y difusión de imágenes íntimas sin consentimiento derivaron en el rechazo judicial a la eximición de prisión y pusieron en foco una problemática que combina violencia de género, poder y exposición digital.

