Entrevistas

Martin Fabio: “Ellos están más allá de todo”

La orquesta guarachera de Santiago, Los Arcanos del Desierto, fue seleccionada entre más de cinco mil bandas de todo el país por el líder del grupo Kapanga, en un padrinazgo musical que promete llevarlos hasta el programa “Rock del País”, de El Trece. El mismo se transmite desde hace tres años y tiene un jurado conformado por artistas consagrados a nivel nacional. Cada uno de ellos selecciona como apadrinando un proyecto. Después, en lo que va del show, se va seleccionando conforme al voto popular.

Esta banda numerosa está integrada por Mariano Sarquiz, Alejandro Carabajal, Juan Olivera, Bruno Espíndola, Hernán Weinsetel, Sebastián Álvarez, Mauro Bianccinelli, Felicitas Rocha, Jerónimo Izarrualde, Lucas Salazar, Agustín Raubian, Héctor Quintana y Gonzalo Velázquez quien estuvo al lado de Martín “Mono” Fabio en una rueda de prensa a la que Revista LA COLUMNA pudo acceder. El Mono, habló de este grupo de amigos que con su música supieron ganarse el corazón de este conocido cantante, productor y ahora padrino de la popular orquesta santiagueña. Mientras Gonzalo por su parte, comentó sobre su entusiasmo, la sorpresa y expectativa de Los Arcanos ante esta nueva propuesta.

-¿Cómo surge la propuesta?

- M.F: La propuesta surge de un de un programa que se da hace tres años que se llama “Rock del País”, en el cual soy productor. Me convocaron para elegir una banda a la que producir, en el marco de este programa que era “Noche de Bandas” en el que se anotaron más de tres mil. De esas bandas, estaban ellos, yo no los había escuchado, nos habíamos visto en un aeropuerto y me regalaron un disco, el cual quedo. Primero en el filtro que me mandaron para seleccionar, yo quería elegir la banda de una provincia, no quería una de Buenos Aires, era mi propuesta hacia la producción del programa. La otra era que me dejaran ver un poco más,

-¿Cómo ha sido la selección?

- M.F: Primero hice un filtro con el nombre de las bandas, después con las de provincia de Buenos Aires, y bueno, salieron ellos y se acabo la elección. Habíamos pegado buena onda ese día que nos conocimos, ellos justamente iban a tocar y por una cuestión de que no se los respetó ese día no lo hicieron. Ante esa actitud, en un show que es importante para cualquier banda que espera tocar, me quedó ahí picando. Tengo un hijo adolescente de 26 años que toca la guitarra y cuando él volvió de sus vacaciones empezó a tocar un tema, y yo pensé que era de él, que había compuesto una canción y le digo –que buena que está tu canción ¿es tuya?- y me dice –No, esto es un disco que trajiste vos de unos que se llaman “Los arcanos del desierto”- y le digo –ah esta buenísima la canción-. Ahí fue cuando empecé a escuchar la original. De alguna forma, las cosas se dan mágicamente.

-¿Cómo te ha recibido Santiago?

- M.F: Acá estamos disfrutando, conozco gente maravillosa. Ayer desde que llegue me hicieron pasar un día tan nutritivo para el alma, para el estomago y la cabeza. La verdad que conocí una banda de amigos bellos, con una gran movida, todos músicos. También encontré con un montón de historias, más allá de las de ellos.

-¿Cuál ha sido el criterio que vos has manejado a la hora de la elección?

- M.F: Mi propuesta, era algo que sea diferente y que a mí me llame la atención. Cuando yo presente mi elección me dijeron –y ¿de dónde los sacaste?- ya desde los atuendos y la formación que es numerosa que son 12, en el programa son de las agrupaciones más numerosas de todas y la que está más lejos. Es también el sacrificio de ellos, del día que fueron a grabar, el día que nos conocimos, todo eso creo que suma. Una cosa es estar a 20 minutos del canal donde se filma el programa y otra es estar a 1.100 kilómetros. Ésta es una banda en la que tres de los integrantes viven en Santiago y los otros en Buenos Aires, ensayan a distancia, todo cuesta el doble, entonces el esfuerzo creo que tiene que ser valedero al certamen. Después, musicalmente no tengo dudas, lo vengo diciendo desde el primer programa, se los dije a ellos en broma –venimos a patearles el tablero-.