Judiciales

Otro revés para Musa Azar

El ex Jefe de Inteligencia del juarismo quedó internado luego de revocársele la prisión domiciliaria en causas que se le siguen por delitos de lesa humanidad. Importante par¬ticipación de organismos de derechos humanos para evitar una medida.

El ex comisario y jefe de Inteligen¬cia durante las épocas de plomo, que cayera en desgracia por el do¬ble crimen de la Dársena, en 2002 en épo¬cas del juarismo, recibió un duro revés ju¬dicial al revocársele la prisión domicilia¬ria que horas antes parecía un hecho con¬sumado. La indignación y manifestación pública en rechazo a esta decisión del tri¬bunal federal fue vital para se diera mar¬cha atrás.
El tribunal que juzga en esta provin¬cia los crímenes de lesa humanidad come¬tidos en la llamada Megacausa III retroce¬dió sobre sus pasos y revocó la prisión do¬miciliara que le había otorgado en la vís-pera al principal acusado, Antonio Mu¬sa Azar.

La apelación de los organismos de de¬rechos humanos forzó el cambio del voto de uno de los magistrados que había acep¬tado la solicitud del represor, Abel Fle¬ming, quien junto con Domingo Batule le habían concedido el beneficio “al Etche¬colatz de Santiago del Estero”, como lo de¬finió el abogado Pedro Orieta, quien ha¬bía calificado la decisión original del TOF, que tuvo la disidencia de Carlos Lascano, como “arbitraria”.


LARGO PRONTURIARIO

El ex represor, que siguió ostentando poder como secretario de Seguridad pro¬vincial durante los sucesivos gobiernos de Carlos Juárez hasta 2003, acumula cuatro condenas a cadena perpetua, que deberá cumplir en una sala del Hospital Gumer¬sindo Sayago que, de acuerdo con la revo¬catoria, “no genera riesgo de contagio por tratarse de sala aislada”.

El mismo tribunal que había acepta¬do el traslado del genocida a su casa, or¬denó que el traslado de Musa Azar al do¬micilio de Avenida Moreno (N) se deja¬ra sin efecto.

Cabe recordar que el doble crimen de La Dársena, tal como se conoció el asesi¬nato Patricia Villaba y Leila Nazar, mar¬có la caída en desgracia del represor, tras la intervención federal de la provincia y la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.-

El abogado de Musa Azar, su hijo, Moi¬sés Azar había pedido la prisión domicilia¬ria por motivos de salud, amparándose en las reformas que se estaban realizando en el Hospital Independencia. Además argu¬mentó su avanzada edad (81) y su situa¬ción de enfermo de diabetes.