Entrevistas

Dr. Pablo Sirena, Camarista Civil: “Persiste la confusión entre la muerte digna y la eutanasia”

Analizó el abordaje que realiza la justicia con respecto a la limitación de tratamientos terapéuticos en los casos en que el paciente padece una enfermedad irreversible, incurable o encontrándose en estado terminal.

La delgada línea que separa a la llamada “muerte digna” de la “eutanasia” siempre fue un tema controversial en la sociedad. Pero más allá de todas las cuestiones éticas y familiares que esta temática atraviesa, existe un abordaje moral y jurídico que resulta imprescindible realizar.

El Dr. Pablo Santiago Sirena, vocal de la Cámara Civil y Comercial de Primera Nominación, analizó esta problemática, se encargó de diferencias los límites y alcances entre la muerte digna y la eutanasia y, fundamentalmente, cuál es el rol de la justicia en cada uno de estos casos.

-¿Cuál es el marco legal para el tratamiento de la muerte digna y la eutanasia?

-La ley que sancionó en 2012 el Congreso de la Nación permite a los pacientes y familiares limitar cualquier tratamiento terapéuticos en los casos de una enfermedad irreversible, incurable o encontrándose en estado terminal. En el texto normativo se define en qué situaciones se aplica. No obstante, persiste la confusión constante que se realiza entre muerte digna y la eutanasia, pues esta última se define como toda acción u omisión que provoca deliberadamente la muerte del paciente que padece una enfermedad incurable y desahuciado para evitar el sufrimiento innecesario, acelerando su muerte con su consentimiento o sin él. Es de advertir que la eutanasia está prohibida en la Argentina.

-¿Y qué sucede con respecto a la muerte digna?

-Distinto es el caso de la muerte digna, la que permite a los pacientes con enfermedades terminales el derecho de rechazar procedimientos para prolongar artificialmente sus vidas en caso de sufrimiento. Es por ello que la ley autoriza a solicitar el cese de todos aquellos elementos terapéuticos o bien el cese de la hidratación o alimentación artificial que permiten a la persona mantenerlo con vida.

-¿Qué elementos precisa la ley para configurar un caso de muerte digna?

-En esta situación se requiere el consentimiento del enfermo terminal o el de su familia, respetándose el derecho del paciente a morir dignamente, mientras que en la eutanasia, por acción u omisión, se acelera la muerte con o sin consentimiento del enfermo desahuciado.

-¿Qué sucede cuando el paciente no es quién toma la decisión de morir dignamente?

-Es necesario destacar que, al referirse a la muerte digna, existen dos escenarios posibles. Uno, cuando el paciente se encuentra en estado vegetativo y, el otro, cuando el paciente está consciente y es quien toma la decisión. Respecto al primer caso, la ley permite a los familiares del paciente decidir por el mismo. Planteado el caso, el Juzgado interviniente deberá enviar un médico perito que evaluará el estado del paciente, si es irreversible la situación en la que se encuentra y si es conveniente o no la decisión peticionada.