Politica

Cataluña... ¿Viable o imposible?

Lo que sucede en Cataluña hoy no es algo impensable ni original. Desde que Cristóbal Colón descubrió América los catalanes en cinco oportunidades han pretendido declararse independientes.

Es muy esclarecedor observar que estos intentos se producen en momentos de crisis o debacle económica y que, por tanto, su auge y decadencia son propios de un pensamiento cíclico y no permanente.

Sin ingresar a la historia de cada uno de dichos remezones independentistas, tan sólo observemos el último, allá por 1934, cuando no sólo España sino que todo el mundo padecía los efectos de la gran depresión de la década del 30, aquella que hizo temblar a los Estados Unidos y su Wall Street.

El interrogante que debemos despejar implica saber ¿cuál es la crisis económica que hoy padecen España y los catalanes?

Dicha pregunta es muy fácil de contestar, España toda sufre una crisis financiera y económica inscripta en una realidad mundial, donde explotaron las burbujas inmobiliarias alrededor del mundo, donde el exceso de deuda y crédito genera mayor desempleo y recorte de gastos por parte del Estado y, a la par, un aumento de la presión tributaria.

En ese contexto, Cataluña recibe la andanada más fuerte de esta crisis. Es ella la que se ve más expuesta, por ser la región española que mayor entidad económica posee, es la locomotora del desarrollo español y es allí donde se notan muchos más los recortes y el aumento de impuestos.

La recesión económica que engloba a todo el planeta se sintió más en algunos que otros lugares, Cataluña es uno de ellos y su gobierno autónomo le reclama al Estado español que salga en su auxilio, reduciendo la presión impositiva, reduciendo las tasas de desempleo y pobreza, pero fundamentalmente que la coparticipación de la riqueza no sea tan exigente para con Cataluña.

Esto último es algo difícil de prometer, porque, en una sociedad democrática, quienes más tienen ayudan al resto, por el llamado principio de solidaridad.