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Las relaciones de China con Argentina

El gigante asiático se ha convertido en una potencia que pelea fuerte en la contienda entre los que forman parte del G7 y sabe cómo desarrollarse en materia industrial pesada. Los vínculos con países en vías de desarrollo son fundamentales para el fortalecer lazos económicos y ese es el caso de la relación entre China y Argentina.

China es uno de los mayores socios comerciales de la Argentina, sólo por detrás de Brasil, tanto en exportaciones como en importaciones. Las exportaciones argentinas a China crecieron entre 2001 y 2011, pero a partir de allí comenzaron a decrecer y en 2017 se ubicaron en u$s 5661 millones.

La segunda mayor economía mundial detrás de Estados Unidos, con un Producto Bruto Interno que es casi 20 veces más grande que el de la Argentina. Ha estado creciendo a una tasa promedio anual de 10% desde 1980, aunque en los últimos años su crecimiento se ha desacelerado y en 2017 creció 6,7%. Es el país con mayor volumen de exportaciones medidas en dólares y el segundo en volumen de importaciones detrás de Estados Unidos.

Las exportaciones a China representan el 10% del total exportado por Argentina. Las importaciones desde China se multiplicaron por 10 entre 2001 y 2011, pero luego se han mantenido relativamente estables. En 2017 se ubicaron en u$s 11.500 millones, lo que representa el 19% del total nacional. La balanza comercial, deficitaria para Argentina desde el año 2008, mostró en 2016 un saldo negativo de u$s 5800 millones.

Los productos que más se comercializan a China en 2017 son esencialmente alimentos. Los más importantes fueron porotos de soja, que explicaron el 63% de las ventas a ese país. Muy por detrás se ubicaron aceite crudo de petróleo (8,5%); carne bovina deshuesada y congelada (5,2%); camarones y langostinos enteros y congelados (3,6%); trozos y despojos de gallo o gallina congelados (2,1%); aceite de girasol en bruto (1,9%); tabaco desvenado o desnervado en hojas secas (1,4%); aceite de maní en bruto (1,2%); camarones y langostinos congelados que no están enteros (1,1%); y lanas sucias esquiladas sin cardar ni peinar (1,1%).