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La Columna cumplió 24 años

El 3 de septiembre de 1993, LA COLUMNA irrumpía en el periodismo santiagueño. Hoy, 24 años después, se mantiene más firme que nunca, renovando el compromiso con sus lectores y reflejando la realidad.

El tiempo no pasó en vano. 1.238 ediciones. 8760 días. 288 meses. 24 años. Atrás quedaron quimeras, ilusiones y pronósticos que auguraban un fracaso seguro. Sin embargo, Aldo César Corbalán decidió perseguir sus sueños y apostar por un periodismo alternativo. Aunque el capital de riesgo era importante y la provincia vivía una de sus peores crisis político-institucionales, decidió creer en su propio destino.

Fue así que un 3 de septiembre de 1993, 3 meses antes del “Santiagueñazo”, aquella fantasía se convirtió en “LA COLUMNA”, una revista semanal que ya lleva 24 años de permanencia ininterrumpida. El camino transcurrido no fue fácil. Hubo que vencer vallas y puertas que se cerraban, pues no creían que había otra forma posible de hacer periodismo. Un periodismo serio, involucrado en los hechos hasta las últimas consecuencias, buscando la verdad e investigando aquellas cuestiones de las que nadie osaba hablar.

El periodismo de investigación se convirtió en su bandera. Política, actualidad, cultura, espectáculos, religión y todo lo concerniente al momento fue desgranado a través de sus páginas. Las entrevistas no quedaron de lado. Desde los personajes más encumbrados, tanto del ámbito nacional como del provincial, hasta los más ignotos, pero cuyo accionar silencioso justificaba un espacio, ocuparon un lugar importante.

La imagen de tapa del primer número muestra a un Carlos Juárez en su clásica postura: media sonrisa y los brazos extendidos, como saludando a su fiel electorado. Sin embargo, a pesar de la simpática imagen, el título resulta lapidario: “El fracaso”. Y en la bajada se lee: “El juarismo ingresó el 7 de mayo como el salvador del Holocausto gubernativo. La ilusión se derrumbó en cuatro meses”. Así fue el primer número de LA COLUMNA, publicado aquél 3 de septiembre de 1993.

El primer número se completaba con entrevistas, notas de opinión, análisis político, crónicas de espectáculos, etc. Era una propuesta absolutamente novedosa para la provincia, por eso la recepción que tuvo en los lectores fue notable. Pero lo que pocos esperaban era que este arriesgado proyecto hubiera de tener larga vida. En un país en donde se han visto cientos de diarios y revistas de corta vida, la apuesta al largo plazo no parecía creíble.

Pero LA COLUMNA siguió firme, con investigaciones sobre el poder político y judicial, con notas y reportajes que desvelaron a los políticos más renombrados de la provincia.