Entrevistas

Ariel Alvarez Valdes: “Nosotros tenemos fe en un Jesús de Walt Disney”

No estaba errado, tampoco equivocado con sus enseñanzas sobre la Biblia, aunque sus dichos le costaron que fuera prácticamente condenado al silencio. Hoy, el reconocimiento del Vaticano a la Fundación Diálogo significa mucho más que un triunfo.

Tras haber sido acusado de “causar perplejidad y escándalo en el pueblo de Dios” y de haber sido condenado al silencio, el año pasado fue levantada la sanción que pesaba en su contra. Hoy, la batalla contra el conservadurismo más extremo de la Iglesia Católica avanzó un paso más. El Vaticano reconoció el trabajo del biblista, divulgador y teólogo Ariel Álvarez Valdés, al incorporar a la Fundación para el Diálogo entre la Ciencia y la Fe -creada por él-, como miembro de la Federación Bíblica Católica (Febic).

Recién llegado de un viaje, abrió las puertas de su hogar a LA COLUMNA para analizar en profundidad el alcance de esta medida. Si bien esa fue la excusa primaria del diálogo, la charla tomó su propio rumbo y giró en torno a la figura del Jesús histórico, más cercano a la ciencia, pero sin perder su costado de fe.

-¿Cómo nace Fundación Diálogo?

-En el año 2010 decidí crear una fundación para poder continuar los cursos que estaba dando y que, desde el Obispado, me habían prohibido dar como sacerdote. Antes de esta prohibición yo daba cursos en muchos lugares de Argentina y, a raíz de la prohibición, se me cerraron las puertas, desde las parroquias no me invitaban. Me prohibían entrar en las diócesis. Entonces decidí crear, con un grupo de laicos de Santiago del Estero, una fundación que le puse el nombre “Fundación para el Diálogo entre la Ciencia y la fe”, que pretendía, justamente, mostrar que la fe no es incompatible con ningún conocimiento científico, ni con la astronomía, ni con la biología, ni con la psicología, que todas las disciplinas científicas ayudan a entender mejor la fe. Entonces, este grupo de laicos organizamos la fundación y, a través de ella, comencé a canalizar los cursos bíblicos.

-A simple vista pareciera que la ciencia y la fe van por caminos distintos, sin embargo, usted va encontrando la huella para que se junten.

-Exacto. El planteo que nos hacemos es de dónde viene la ciencia: de Dios. Y de dónde viene la ciencia: de Dios. Dios inspira a los científicos, a los astrónomos, a los biólogos, a los químicos, a los físicos, para que descubran las leyes de la naturaleza. El Dios que inspira a los científicos no puede ir en contra del Dios que inspira la fe. Dios no puede contradecirse. Dios ha escrito las leyes de la naturaleza en el mundo, y Dios ha escrito la Biblia. Entonces, la Biblia no puede ir nunca en contra de lo que descubrimos en la naturaleza. En cuanto tenemos contradicciones es porque estamos planteando mal la Biblia. Por ejemplo, la Biblia nos cuenta que un día, en una batalla de un pueblo de Israel, se detuvo el sol para que los israelitas pudieran tener buena luz para derrotar a sus enemigos. Los científicos dicen que es imposible que el sol se detenga.