Judiciales

Habeas corpus por condiciones de detención “inhumanas” en la Unidad 35

La presentación enumera una serie de irregularidades que implican un agravamiento ilegítimo de la forma y condición de detención. Depende del Servicio Penitenciario Federal.

El Área de Violencia Institucional de la Fiscalía Federal de Santiago del Estero, con la colaboración del a Procuraduría de Violencia Institucional y la adhesión de la Defensora Oficial ante el Tribunal Oral de esa jurisdicción, interpuso una acción de habeas corpus correctivo y colectivo en favor de las personas privadas de la libertad alojadas en la Unidad Penitenciaria n°35 de Colonia Pinto, establecimiento ubicado en la ruta provincial n°1 -km 35- de la ciudad de Santiago del Estero que funciona bajo la órbita del Servicio Penitenciario Federal. El recurso plantea la necesidad de dar reparación urgente a una serie de graves deficiencias detectadas en el penal, las cuales implican el incumplimiento a exigencias mínimas -tanto provenientes de normas locales como internacionales- en materia de alojamiento de reclusos, al tiempo que configuran un agravamiento ilegítimo de las condiciones de detención.

Entre las irregularidades constatadas -a partir de inspecciones, pedidos de informes a las autoridades del penal y entrevistas a las personas detenidas- se encuentran los problemas sanitarios derivados de la situación general de los desagües cloacales. El 20 de febrero pasado, funcionarios del área de Violencia Institucional de la Fiscalía Federal recorrieron el pabellón n°6, donde “se pudo observar que hay cuatro cámaras sépticas que se encuentran desbordadas con olor nauseabundo, rodeadas de moscas e insectos, el agua estaba llena de larvas y de un color verdoso. También en ese lugar hay dos pozos que están tapados y que según los dichos de los propios internos y del personal penitenciario se encuentran llenos y el agua no tiene para donde correr y por eso desborda”, según consignaron en el correspondiente informe.

A este primer reclamo referido al desborde de los pozos –y su consiguiente efecto perjudicial para la salud- se agrega la falta de entrega de elementos de higiene personal (papel higiénico, cepillo de dientes, toallas, pasta dental, desodorante, por ejemplo) y de limpieza (detergente, lavandina, entre otros) por parte de las autoridades penitenciarias, circunstancia que quedó acreditada con las entrevistas llevadas a cabo durante la inspección realizada el 19 de diciembre de 2016. Del resultado de los cuestionarios “se aprecia que un grupo importante de detenidos destina sus ingresos a la adquisición de elementos de higiene y limpieza”. Por último, otro de los reclamos de carácter urgente –ante las altas temperaturas de esta época del año- tiene que ver con la entrega de nuevos ventiladores o en su defecto la reparación de aquellos que se encuentran fuera de servicio.