Entrevistas

Franco Ramírez: “En Buenos Aires vendíamos empanadas y nunca se nos cayó nada por eso”

El artista santiagueño Franco Ramírez fue uno de los números más esperados en la nueva edición del Festival de la Salamanca, evidenciando el notable crecimiento que viene teniendo a través de los años y dando un espectáculo de enorme jerarquía. Previamente, mantuvo un extenso mano a mano con LA COLUMNA y FM de la Ciudad donde repasó su carrera y habló de sus proyectos.

Franco Ramírez integra lo que hoy se conoce como “La Nueva Trova Santiagueña” Dueño de una voz muy particular y hasta inconfundible, y siendo aún muy joven, ha cimentado una ascendente carrera que lo ha llevado a recorrer los principales destinos folklóricos del país.

Después de andar cantando desde los 11 años por distintos escenarios, un buen día decidió emprender la aventura de ir a Buenos Aires, donde comenzó a darle forma definitiva a esa idea original de hacer lo que ama sin, precisamente, olvidar sus raíces y sus afectos en esta tierra.

Después de un paso exitoso por el Festival de Cosquín se presentó en La Salamanca mostrando toda la evolución lograda y brindando un gran espectáculo. Previo a ello, visitó la redacción de Revista LA COLUMNA y los estudios de FM de la Ciudad, donde compartió una extensa charla y además cantó varias de sus canciones más reconocidas.

LC: Una actualidad tuya donde se te ve muy contento y a la vez muy afianzado en este camino que has emprendido desde hace tantos años…

La verdad que sí, y estoy muy contento de estar nuevamente en Santiago. Feliz de este momento que estamos viviendo, un momento de mucho aprendizaje, después de tantos años de remarla, algo que hoy seguimos haciendo.

LC: ¿A qué edad comenzaste por este camino?

Cuando empecé a cantar tenía 11 años y mi primer disco lo grabé a los 13, así que hace bastante ya, porque hoy tengo 28. O sea, ya desde muy chico trataba de hacer algo por la música o por este oficio de cantor. Esto es un trabajo de todos los días. Siempre digo que es un 80 u 85 por ciento de trabajo cada día y después viene eso del talento, la suerte y demás.

LC: Claro, y siendo independientes se hace más difícil…

Sobre todo eso, claro, nosotros siempre hemos sido artistas que han tenido que moverse para conseguir cada cosita que se debía dar. Si bien hemos estado en compañías grandes, hemos tenido también la suerte de estar en oficinas donde por ahí no es fácil llegar. Pero hemos hecho el trabajo que nos tocaba, por ahí trabajar el doble, pero creo que eso es importante. Por eso es importante que los changos y las chicas que empiezan a cantar sepan eso, que no es una cosa exclusiva de suerte o gracia divina, sino que es un trabajo constante que necesita garra y corazón.