Nota de Tapa

Otra vez sopa... Manaos

El rostro visible de la firma de gaseosa “bien nuestra”, Orlando Canido, está denunciado por desmontar cerca de 500 hectáreas y quemar carbón en aproximadamente 18 hornos en la comunidad de Bajo Hondo, a 80 km de Quimili. Todo habría sido de manera ilegal ya que su permiso estaba suspendido por la Dirección de Bosques desde diciembre de 2014. Los pobladores dijeron basta a los atropellos de este empresario que ya estaba denunciado por usurpar tierras de campesinos.

La lucha de los campesinos por el derecho a la tierra no es tema nuevo. Los avasallamientos de sus derechos sobre el suelo que habitan desde tiempos inmemoriales se convirtieron, lamentablemente, en moneda corriente. Sus reclamos por los atropellos sufridos se acumulan junto con las denuncias contra aquellos empresarios desaprensivos que no dudan en utilizar topadoras para arrasar el campo junto con bandas armadas para expulsar a los legítimos poseedores ancestrales.

En ese ámbito se levanta una organización que fue transformándose en el símbolo mismo de esa lucha: el Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (MOCASE). Sus integrantes aprendieron a no claudicar en sus reclamos, en pararse frente a la inmensa maquinaria y detener las usurpaciones, aún con su vida.

En la comunidad de Bajo Hondo, a 15 km de Pozo del Toba y a 80 km de la ciudad de Quimilí, las familias decidieron frenar los desmontes y decir basta a los atropellos de un empresario en particular, Orlando Canido, dueño de la empresa de gaseosas “Manaos”. Esto sucedió el 18 de diciembre pasado, cuando “la comunidad se puso firme ante las topadoras que pretendían arrasar miles de hectáreas de monte nativo, donde viven 60 familias”, destacó Gustavo Vasallo, uno de los integrantes de la entidad campesina.

“El 21 de diciembre exigimos la presencia de la Dirección de Bosque y Fauna y del Comité de Emergencia de la provincia, que vinieron para constatar la presencia de las topadoras, de los hornos y de la gente armada que tiene Orlando Canido, tanto en la salida que las familias utilizan como en diferentes “puestos” distribuidos en las 4000 ha de la comunidad. La policía se encuentra presente en el lugar custodiando que no haya enfrenamientos, sin embargo las amenazas siguen cuando las familias salen del campo por mercadería o por distintas necesidades”, precisaron desde la organización campesina.

“Hoy somos más de 100 compañeros del MOCASE –Vía Campesina-, hombres, mujeres y niños que permanecemos en el lugar acompañando esta lucha. Decimos basta a las amenazas, a los desalojos, a la matanza de animales, a las topadoras porque no vamos a permitir que ni una planta más caiga, este monte es nuestra vida...”, indicaron desde el MOCASE.

A la vez, precisaron que “a pesar de la vigilancia policial y lo ya constatado por la Dirección de Bosque y Fauna, en los últimos días, gente contratada por Orlando Canido, entró al territorio y se llevaron la leña y el carbón de manera ilegal. Por lo tanto, exigimos que esa carga aparezca y sea decomisada”.
“Lo que él hizo es seguir desmontando, seguir haciendo carbón, una vez que el plan fue paralizado. A raíz de eso, la Dirección de Bosques fue, hizo la respectiva constatación y mandó el secuestro de las maquinarias, que están paradas en este momento”, agregó Vasallo.